¿Cómo se diagnostica la Hipertensión Pulmonar?
En todo paciente en quien, por los síntomas o por el examen físico señalados
anteriormente, se sospeche HP, se debe seguir un proceso de estudios
encaminados a establecer la causa de la HP. Como se señaló, la HPP es una
enfermedad rara y se diagnostica después de que los médicos han excluido todas
las causas "secundarias" de HP. Las pruebas que se hacen incluyen:
Ecocardiogramas. Sirven para tener una idea del nivel de la presión
pulmonar, para saber en que medida el corazón está afectado por la HP y, muy
importante, para saber si existe enfermedad de las válvulas del corazón o
defectos congénitos, que expliquen la HP.
Radiografías de Tórax y Pruebas de Función Pulmonar. Sirven para excluir enfermedades del pulmón (enfisema o fibrosis pulmonar) como causa de HP.
Puede requerirse Estudio del Sueño para excluir enfermedades como el
Síndrome de Apnea del Sueño, que también es causa secundaria de HP.
El Gamagrama pulmonar ventilatorio y perfusorio (V/Q), la tomografía
helicoidal del tórax y la angiografía pulmonar son útiles para excluir a la
tromboembolia pulmonar crónica, enfermedad que se confunde mucho con la
HPP.
Análisis de Sangre para:
- Detección de autoanticuerpos (Escleroderma, Lupus Eritematoso)
- Detección de VIH
- Pruebas de Función Hepática (enfermedad del hígado) .
El Cateterismo Cardíaco es un estudio muy importante. Permite conocer de manera muy precisa el nivel de la presión pulmonar y el grado de función (o de insuficiencia) del corazón. Permite también ensayar algunos medicamentos "vasodilatadores" como la Prostaciclina, el óxido nítrico y la adenosina. Dependiendo de la respuesta inmediata a estos vasodilatadores se podrá decidir el mejor tratamiento para el paciente con HPP.
Todo este proceso diagnóstico es necesario para establecer la causa (primaria o secundaria) de la HP y esto es importante porque, como veremos, el tratamiento de algunas formas de HP secundaria es muy diferente.